La vida secreta de los árboles
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La vida secreta de los árboles

“Un árbol no hace un bosque, no es capaz de crear un clima local equilibrado, está expuesto al viento y a las inclemencias del tiempo. Sin embargo, los árboles juntos crean un ecosistema que amortigua el calor y el frio extremos, almacena cierta cantidad de agua y produce un aire muy húmedo. En un entorno así los árboles pueden vivir protegidos y hacerse viejos. Para conseguirlo la comunidad debe mantenerse a cualquier precio. Si todos los ejemplares se preocupasen solo de sí mismos, muchos de ellos no llegarían a la edad adulta. Las muertes continuadas provocarían grandes huecos en las copas, por lo que las tormentas se colarían con mayor facilidad y otros troncos podrían ser abatidos. El calor del verano penetraría hasta el suelo del bosque y lo secaría. Todos sufrirían.

 

Así pues cada árbol es importante para la comunidad y vale la pena mantenerlo tanto tiempo como sea posible. Por lo tanto, se protege incluso a los ejemplares enfermos y se les proporcionan nutrientes hasta que están mejor. La próxima vez puede ser al revés y el que ahora presta ayuda puede necesitarla más adelante. Las gruesas hayas de color gris plateado que así se comportan me recuerdan  a una manada de elefantes. Ellos también se preocupan por sus congéneres, ayudan a los enfermos y débiles e, incluso, les cuesta dejar atrás a los miembros que han muerto.”

 

Peter Wohlleben   “La vida secreta de los árboles” ed. Obelisco

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